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Cultura política y órganos locales electorales.

Estimados colegas el interés por valorar y debatir al respecto de las experiencias locales del federalismo electoral y las posibilidades de transformar al IFE en una autoridad electoral única, es un tema de gran interés, no sólo coyuntural sino un reto analítico para quienes estudiamos la cultura política. Considero que los argumentos para constituir una autoridad electoral nacional única, referentes a reducir costos evitar subordinaciones e ineficacias de los organismos estatales electorales, si bien son adecuadas, no parecen tomar en cuenta que tal propuesta es poco plausible, tomando en cuenta que la cultura política define las prácticas de los actores sociales y políticos. Por tanto pongo a su consideración la realización de una ponencia que pretende analizar las prácticas político culturales de los actores políticos y sociales involucradas en el funcionamiento de los órganos locales que administran y validan los procesos electorales. Para alcanzar este objetivo pretendo analizar, a través del estudio de caso poblano, la dinámica política nacional posterior a la creación del IFE, que permitió cambiar los órganos locales electorales que funcionaban esporádicamente para cada elección local por los actuales, pero con una lógica similar de funcionamiento, siendo sus principales rasgos: 1.- la transformación del marco legal y normativo y el aumento exponencial de sus presupuestos, posterior al año 1995 no evitó las críticas sobre su ineficacia y la parcialidad en su funcionamiento; 2.- tampoco se pudieron corregir las prácticas discrecionales con las cuales se realizan las designaciones de quienes integran los órganos locales electorales; 3.- en fin no se supero la opacidad en el manejo de su presupuesto, ni se aminoró el aumento de los conflictos derivados de sus resoluciones. En consecuencia, pretendo demostrar que el federalismo electoral, anterior y posterior a la alternancia en los gobiernos locales, depende de las prácticas político culturales de sus actores preponderantes, gobernador, congreso local, dirigentes de partidos, alcaldes, senadores, diputados, órganos electorales y de fiscalización, etc. que de acuerdo a sus intereses en juego y a la correlación de fuerzas anulan los posibilidades del desarrollo democrático y adecúan los cambios institucionales de acuerdo a sus prácticas autoritarias y de simulación y control en la administración y validación de los procesos político electorales.