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Democracia constitucional poder y federalismo electoral en México. Un estudio comparado de los sistemas electorales en los esrados.

La democracia constitucional como forma de gobierno ha sido una de las importantes transformaciones del estado moderno, que trastoca transversalmente el poder, el derecho, como la democracia misma. Teoría en el que convergen por un lado los procedimientos democráticos, es decir, los procesos electorales, y por el otro, los límites al poder público establecidas en la norma constitucional “checks and balances”; ambas premisas como fruto de luchas históricas que con caminos distintos coincidieron en el claro objetivo de evitar el ejercicio autocrático del poder político. Así, frente al fortalecimiento de hegemonías locales como uno de los resultados del federalismo electoral, es pertinente reflexionar a la luz de las premisas del Estado constitucional democrático; sobre el rol que juegan los sistemas electorales en la integración de los Congresos locales en los estados, al ser no sólo fuente de deliberación democrática respecto de los intereses de las entidades federativas, reflejado en la producción y modificación de leyes, sino sobre todo en sus funciones, control o contrapeso frente al poder del Ejecutivo, tales como; la inspección, fiscalización, comprobación etc. De modo que si bien el control que pueda ejercer un Gobernador sobre el Congreso Local no sólo depende de una composición plural democrática y desde luego tampoco de los resultados que pueda generar el sistema electoral, si es pertinente observar y reflexionar respecto de sus efectos reales sobre los votos la representación política y la gobernabilidad en las entidades federativas; sobre todo frente al fenómeno de la concentración del poder político en manos de los gobernadores, cuyos alcances permean buena parte de los órganos y espacios representativos e incluso en aquellos considerados autónomos, generando con ello gobiernos con rasgos visiblemente autoritarios, que pese a haber iniciado varios años atrás un proceso de alternancia política y la puesta en marcha democratizadora a nivel nacional, aún persisten produciendo claros desequilibrios en el ejercicio del poder.