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Malestar en relación con la democracia.

El malestar en relación con la democracia Actualmente se arguye a que vivimos una crisis multidimensional financiera, económica, alimentaria, energética, sociopolítica e incluso civilizatoria. En su dimensión política alude a la operación de la democracia contemporánea. La falla nodal del sistema democrático representativo encuentra su más ínfima expresión en lo que hoy se conoce como el malestar en relación con la democracia.Así al hablar de democracia representativa, única forma de democracia existente y practicable, aparecen una serie de reclamos yo malestares que no le son nada favorables y que se manifiestan ante los instrumentos que le dan legitimidad y esencia a esta forma de gobierno. La falta de legitimidad, confianza, credibilidad y representatividad da como resultado que el ciudadano perciba que no se gobierna para su propio beneficio, ni para el bien de toda la población, sino para los intereses de unos pocos, particularmente de los poderosos. La idea de que la democracia es la mejor forma de gobierno y en la que se tenía la certeza de que mejoraría las condiciones de vida de la sociedad con base a mejores proyectos económicos, apertura económica y política, hoy se enfrenta a cuestionamientos sobre sus alcances, resultados y su calidad. De acuerdo con el Informe Regional sobre el Estado de la Democracia en América Latina un 60 de latinoamericanos considera que la democracia es la mejor forma de gobierno, pero el 50 de los encuestados, en 18 países, expresan que estarían dispuestos a ayudar a un régimen militar si éste trajera solución a sus problemas económicos, peor aún del 60 que adopta a la democracia como el mejor sistema la mayoría, estaría dispuesta a aceptar un régimen autoritario si éste trajera solución a sus problemas económicos. En el caso particular de México, de acuerdo a la Quinta Encuesta Nacional Sobre Cultura Política y Ciudadana 2012, el 33.85 considera que México vive en democracia, pero sólo el 6.01 se encuentra muy satisfecho con ella.Con estos elementos cabe hacerse la siguiente pregunta ¿cómo fortalecer la calidad de la democracia? Toda vez que el problema del malestar en relación con esta forma de gobierno es un fenómeno no circunscrito a un territorio determinado, desde Europa hasta Medio Oriente y América Latina, hemos visto cómo la sociedad ha participado mediante formas convencionales y no convencionales haciendo suyas las calles para exigir una democracia real que haga valer la soberanía popular.Desde la participación y el fortalecimiento de las instituciones se pueda mejorar la calidad de la democracia.