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Democracia constitucional y construcción de ciudadanía.

La democracia constitucional para su funcionamiento demanda de la participación de los ciudadanos y la construcción de una ciudadanía activa, que en el ejercicio de sus derechos fundamentales se apropie del espacio público para participar en el debate, la reflexión y la propuesta; la democracia constitucional también demanda un Estado, que a través de sus instituciones de gobierno, contribuya a la construcción de esa ciudadanía reconociendo y respetando los derechos fundamentales de las personas. Los derechos civiles, políticos y sociales constituyen un estatuto social que determina el sentido de pertenencia a la comunidad y favorece la participación en la vida social, tal estatuto debe encontrarse en simetría con la obligación de las instituciones de gobierno de respetar los derechos fundamentales de las personas. La construcción de ciudadanía, a partir de las anteriores premisas, implica la necesidad de una formación ético-política de los ciudadanos, fundada en los valores de la democracia. De ahí la importancia del examen en el marco del constitucionalismo federal de los instrumentos previstos en la Constitución y en la legislación local para la construcción de ciudadanía, conforme a un modelo de democracia constitucional en el contexto local del Estado de Durango.