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Participación política y participación ciudadana. Mecanismos que nos acercan al poder.

PARTICIPACIÓN POLÍTICA Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA. MECANISMOS QUE NOS ACERCAN AL PODER. La democracia en México es una democracia en ciernes, una efigie que refleja el estancamiento de un proceso que no ha logrado su desarrollo integral. Hoy no podemos hablar de democracia sin incluir, un concepto fundamental, la participación. La búsqueda de soluciones a los problemas propios del sistema nos da la clave de la legitimidad en democracia, la participación libre de los ciudadanos. La deliberación respecto a estos entramados nos arroja tres conceptos, indisolublemente unidos a la participación ciudadanía y no podemos negar que ha habido avances en la materia derivados de las recientes reformas en materia electoral; el pasado 7 de Julio en Zacatecas se eligió al primer candidato independiente al C. Raúl de Luna Tovar, como el primer presidente municipal en el país que logra llegar al cargo sin pertenecer a ningún partido político, esto en el municipio de Gral. Enrique Estrada del Estado de Zacatecas. Al pensar en participación lo primero que viene a nuestra mente es el voto. Pero la participación es una definición mucho más amplia. En un primer momento se refiere a un sentido de pertenencia, sentirse parte de un todo, más específicamente sentirse parte de la sociedad. Participar políticamente es participar activa, consciente y democráticamente en la toma de decisiones, que tienen que ver con todos aquellos asuntos que afectan nuestras vidas. 1. Es imposible la concepción del ciudadano total que pretende tomar parte en la toma de decisiones de todos los asuntos que le atañen. Para Mauricio Merino “Es tan imposible participar en todo como no participar, porque aun renunciando se participa…” … “la participación es siempre un acto social colectivo y el producto de una decisión personal y no podría entenderse en consecuencia sin tomar en cuenta estos dos elementos complementarios, la influencia de la sociedad sobre el individuo, pero sobre todo la voluntad del individuo de influir en la sociedad”; 2. La participación política es un acto consciente y es un derecho, no una obligación, asevera Merino. De esta última idea se han derivado varios debates sobre si debería obligarse a los ciudadanos a participar más específicamente en la jornada electoral, ya sea en la organización de la elección, como en el ejercicio del sufragio. De una u otra forma debe existir necesariamente la voluntad del individuo por participar en la cosa pública. La participación adquiere pues un carácter desigual, ya que aunque todos tenemos el mismo derecho, no todos tenemos la posibilidad ni la voluntad de participar con el fin de influir en la toma de decisiones del gobierno. De esta forma es imperativo buscar los mecanismos de participación e ir más allá, institucionalizar estos canales formales que le permitan al ciudadano alcanzar beneficios que contribuyan a su vez al desarrollo de su entorno y a la vez promuevan una educación cívica, que haga tomar consciencia al ciudadano de la importancia de participar. Por lo tanto, es un acto consciente, racional que manifiesta la plena voluntad y que se transforma en el pilar fundamental de la democracia. Así como la participación ciudadana en la jornada electoral, como funcionarios en las mesas directivas de casilla legítima las elecciones; buscamos mecanismos que acerquen al ciudadano en la toma de decisiones que influyan más directamente en su entorno social, laboral, político, educativo, familiar, comunal; formas de participación que vayan mas allá de los que hasta ahora se ha logrado con el Referéndum, el Plebiscito y la iniciativa ciudadana.Por otro lado retomando la concepción institucional “La participación ciudadana va más allá del ejercicio de los derechos civiles y políticos. Es más abarcadora que la participación política porque significa involucrarse de manera activa y consciente en la eliminación de los obstáculos de la igualdad … es decir, ser consiente del poder del ciudadano por si mismo si se concibe así mismo como tal es entonces una intervención activa y responsable en las decisiones y acciones relacionadas con el desarrollo y el mejoramiento de nuestras condiciones de vida. Se da en espacios muy variados y no siempre tiene que ver con asuntos relacionados con el gobierno”;3. Retomo esta definición para subrayar un aspecto de gran relevancia la conciencia del poder ciudadano, un poder del cual se puede hacer conciencia solo en torno a la organización. Entenderíamos entonces al ciudadano no simplemente como el mayor de 18 años, nacido en el país, sino como individuo consciente si con derechos y con esta prerrogativa dada esencialmente por la ley pero lo mas importante, con esa conciencia de poder de que la ciudadanía organizada es capaz de influir en la esfera de poder en la toma de decisiones. La condición de ciudadanía es pues una prerrogativa otorgada por la ley, por lo tanto es a la vez un concepto excluyente y a la vez incluyente, ya que otorga facultades y derechos pero restringe con ciertos requisitos a quienes puedan formar parte de este grupo en la sociedad. Aunque se estudian diferentes definiciones y concepciones de ciudadanía hay un concepto particularmente útil, la ciudadanía política estrechamente ligada al derecho de participación, a la competencia y obligación de elegir representantes políticos, a designar y reemplazar el gobierno del Estado y otras autoridades locales a participar como representantes y funcionarios de gobierno a tomar parte en las decisiones centrales que confieran al Estado-Nación y a la comunidad política, es decir, a participar dentro de los canales institucionales. El ejercicio de este derecho se asocia fuertemente al concepto de participación. La participación esta íntimamente ligada a la ciudadanía y más aun la participación política, esta se desprende del concepto de ciudadanía en cuanto se entiende a la ciudadanía en términos de Roberto Alejandro como “…el resultado de un proceso de participación dentro de la comunidad. Cuando las masas deliberan se convierten en ciudadanos cuando los ciudadanos participan crean comunidad”;4. La participación es pues un atributo de la identidad, ya que el acto de participar es resultado de sentirse incluido parte de la comunidad política. Sin participación no hay ciudadanos, sin ciudadanía no hay democracia es pues la participación la esencia de la democracia.CITAS BIBLIOGRÁFICAS 1.Véase idea completa en Maravi Milagros. Participación Ciudadana, serie de módulos educativos módulo Instituto Interamericano de Derechos Humanos. San José Costa Rica. 1997 p.23. 2.Merino Mauricio. Merino Mauricio, La participación ciudadana en la democracia. Cuadernos de la Cultura en la Democracia, número 4 México Instituto Federal Electoral. Cuarta Edición 2001. p. 2. 3. Maravi Milagros Op. Cit. p 23. 4. Ibíd. p 35. 5. Véase cita de Roberto Alejandro, en Tamayo Sergio. Op. Cit. p. 43.