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Puebla Reforma electoral y gobierno ad hoc para enfrentar al PRI en su avasallamiento contra de las coaliciones opositoras.

En las elecciones estatales intermedias, llevadas a cabo en catorce entidades federativas de México (las mismas que en el año 2010) eligieron gobernadores, de los cuales los de Oaxaca Puebla y Sinaloa, fueron diferentes al PRI como resultado de amplias coaliciones electorales formadas principalmente por el PAN y el PRD, capaces de enfrentar y derrotar al PRI; inclusive en otros estados la competitividad fue muy alta y el PRI estuvo en riesgo de perder la gubernatura conservándolas por márgenes pequeños de diferencia. Asimismo, en entidades en las cuales participó por separado el Pan y el PRD por ser partido gobernante se permitió que el PRI recuperara esas plazas.Para las elecciones intermedias de 2013, PAN y PRD, apoyados por otros partidos trataron de reproducir coaliciones amplias anti-PRI, pero el regreso a la presidencia de la república las pugna internas de las dirigencias nacional y estatales del PRD y del PAN, junto con la pervivencia de lagunas en la legislación estatal electoral; el control de los organismos estatales electorales por los gobierno estatales fueron entre otros factores que facilitaron la estrategia del PRI para impedir la conformación de coaliciones que les disputaran el poder.El PRI en las elecciones estatales de 2013, recuperó significativamente poder electoral, las principales excepciones las representaron los estados de Baja California y particularmente Puebla. En este último, el principal activo para derrotar al PRI, fue la construcción de una reforma electoral ad hoc para evitar una derrota, el gobierno estatal de alternancia, que ha tenido también la capacidad de funcionar como gobierno coalicionista con la integración concertada de los cuatro partidos que ganaron las elecciones en 2012 PAN PRD MC y PANAL.