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Las elecciones de 2012 en el Estado de México ¿Un debilitamiento en la competencia electoral de la entidad o consecuencia del "efecto Peña"?.

Con las elecciones locales de 1996 y con un nuevo ordenamiento jurídico en materia electoral en la entidad se conformó un escenario de competitividad electoral, principalmente entre tres fuerzas políticas: el PAN, el PRI y el PRD; le siguieron los resultados electorales de 2000 con el denominado “Efecto Fox”, una variación hacia el 2003 el 2006, con los ingredientes de la elección presidencial competitiva que haya tenido nuestro país y sus repercusiones en las elecciones locales de la mano con el llamado “Efecto López Obrador”, para después seguir con los resultados de las elecciones federales intermedias y concurrentes locales en nuestro estado hacia el 2009, en donde nuevamente como en las de 2003 el PRI tiene una recuperación importante en las alcaldías y distritos electorales del Estado de México. Es así que llegamos a las elecciones de 2012, la elección presidencial a la par con la renovación del congreso de la unión y con las elecciones coincidentes en la entidad, en donde se renovaron los 125 municipios y las 75 diputaciones locales, 45 de mayoría relativa y 30 de representación proporcional, dando como resultado una elección que podríamos calificar de accesible o sencilla para el Revolucionario Institucional, quien habría de llevarse prácticamente los municipios más importantes del estado, así como los distritos electorales claves en la composición política del territorio mexiquense. ¿Qué dejaron de hacer partidos como el PAN o el PRD para perder de una manera contundente, qué hicieron mal, qué conflictos internos han atravesado y han puesto en crisis a dichos partidos y junto con ello las derrotas que ahora cargan sobre su historia? Pero también caben otras interrogantes hacia el PRI ¿Qué ha hecho de bien o qué ha mostrado ante la ciudadanía? que ésta nuevamente le confiere el voto y su decisión de regresar a la cúspide del poder político en el país con la Presidencia de la República y en la entidad en alcaldías que estaban en manos de partidos políticos diferentes al PRI y en distritos electorales claves, que prácticamente se vuelve a pintar de un solo color partidista. ¿Es éste el nuevo PRI del que tanto hablaba su ex presidente del Comité Ejecutivo Nacional Humberto Moreira? ¿Es solamente el impacto mediático que tuvo la campaña del entonces candidato a la presidencia, Enrique Peña Nieto, sobre elecciones coincidentes, caso Estado de México hacia el 1 de Julio de 2012. No podemos olvidar que esta misma situación se vivió con la elección de gobernador en este estado de la República Mexicana en 2011, cuando con más de tres millones de votos, histórico para el PRI obtener esa cantidad de votos en una elección de esta naturaleza siendo gobernador, precisamente el hoy Presidente del país, Peña Nieto y en que dicha elección casi no existió oposición alguna para la candidatura de Eruviel Ávila Villegas, aún a pesar de los desencuentros al interior del PRI en la designación de quién habría de ser el abanderado del partido para dicha elección en el territorio mexiquense. El trabajo analizará precisamente los resultados electorales de las elecciones locales en la entidad del pasado 2012, que presuponemos una consecuencia del gobierno peñista de cara a lo que sería su proyecto personal y de equipo con miras hacia la elección presidencial federal, pasando por los resultados que éste obtiene y sus candidatos en lo que fueron las elecciones locales de 2009 y 2011, hasta llegar a las de 2012 con lo cual se avizora una pieza clave importante para el partido en el gobierno federal, la figura fuerte del presidente como en el pasado reciente de la historia de México, aunque con cambios sustantivos como lo están demostrando otros actores políticos, en la presencia del PAN y del PRD, con el llamado Pacto por México.